Hi.

I didn’t know which words would suit this opening the best. I’ve worked on so many portfolios since I started to feel the need of putting my writing together! I could have come up with some new stuff but I went through my old opening attempts instead.

Then I found this, from 2013. A 24-year-old me said it way better than the one is now typing.


Viejos amigos, buenos vinos y el café de cada mañana. Las canciones de la adolescencia. Los polvos que justifican un día (una semana, un mes, una vida) de mierda. Cruzar la meta de lo que era (parecía) imposible. El Padrino en Blu-ray. Los sábados por la mañana. El placer de oír llover. Una mujer difícil. Los quesos de Xavier. Las portadas de los vinilos de Blue Note Records. Los besos robados. Los libros viejos. Las cosas hechas a mano. Todo eso es un lujo. Lo de arriba, no. (Jesús Terrés, Nada importa, 23/03/'13)

Yo quiero escribir como este tío. Quiero robarle sus palabras, su ritmo y sus cojones*. Quiero poder utilizar en una misma frase "pompa" y "abolengo" sin que suene asquerosamente pedante...

En fin, dicho esto. Quiero escribir. No novelas, nada lineal. No soy de relato. Soy de micro críticas, micro miradas a la vida y de manera automática vomito palabras en pequeña píldoras, que se han ganado la categoría de naturales y frescas por mis lectores. No hay cosa que me guste más que plasmar en palabras lo que pasa a mi alrededor, citando episodios y detalles lo más reales posibles, salvando vivencias pasadas con nombre y apellido. Con todo lo que conlleve, onomatopeyas, paréntesis, citas, puntos suspensivos. Como el -espero que bien entendido- vómito comunicativo, ello sale con todo.

*hoy jamás querría los cojones de nadie.

Abril, 2013